El derby español sin goles y con incidentes.
Con el empate 0-0 en el Camp Nou, el clásico rompió una tremenda racha: desde el 2002 que no terminaba con ese resultado.
Un clásico que sacó chispas y con varias polémicas se vivió en Barcelona. No solo por lo que sucedió adentro, sino por todo el clima que se vivió afuera de la cancha. Más allá de la tensión, el partido concluyó 0-0, un resultado que no se repetía desde hace casi dos décadas, exactamente desde el 2002, y con 49 clásicos en el medio.
Por otra parte, el empate cementó la increíble racha del equipo catalán en tiempos modernos del Clásico: el Barsalleva siete partidos invicto frente al Madrid, todos con Valverde en el banco de suplentes, y solo otro técnico ostenta esta misma marca: nada más ni nada menos que Pep Guardiola, con siete sin perder entre 2011 y 2012.
Incidentes: Se esperaba que los ánimos estuvieran bastante caldeados antes, durante y después del clásico entre el Barcelona y el Real Madrid. El mismo que había tenido que ser suspendido por cuestiones políticas en medio de las protestas del mes de octubre y, por más de que se postergara, había pocas esperanzas de que fuera tranquilo.
Por eso, varios de los aficionados, en forma de protesta, llegaron al Camp Nou con pancartas y algo que llamó mucho la atención: mascaras con la cara de Leo Messi con la bandera catalana pintada en su rstro y una leyenda en la frente de “Unico en el mundo, Força Barça”. Todo esto fue por iniciativa del grupo Tsunami Democràtic.
La cuestión no quedó ahí: durante el partido, en las tribunas del estadio se lucieron los colores rojo y amarillo catalanes, como así también los carteles que pedían “libertad” (para los presos políticos). Y en el minuto 55 (nueve del segundo tiempo) los aficionados arrojaron pelotas amarillas a la cancha, en otra clara señal de protesta, mostrando una bandera con las palabras “Spain, sit and talk” (España, siéntate y habla).


